La extraña leyenda del perro negro surgió en Argentina

Originalmente esta leyenda se remonta a un lugar exacto, argentina. Un pueblo portuario en el que hubo un terremoto. Aunque se desconoce el nombre exacto del pueblo, nombre que quizás se ha perdido con el pasar de los años, la extraña leyenda del perro negro sigue vigente. Y se cree que el animal y su amo pueden ser vistos en pornhub portuarios que han sido azotados por alguna catástrofe natural.

La historia cuenta que un hombre vivía en una casa modesta en aquel pueblo. Se limitaba a caminar por el pueblo solo para hacer sus compras. No era muy sociable, no tenía amigos ni enemigos. Sencillamente vivía solitario, o eso se pensaba. Cuando ocurrió el terremoto que diezmó muchas víctimas en el pueblo, los bomberos y médicos comenzaron a hacer sus jornadas para encontrar sobrevivientes entre las ruinas. Se dice que un guardia de seguridad, que acompañaba a una cuadrilla de buscadores, entró en el lugar donde estuvo la casa del hombre, y comenzó a mover las paredes derrumbadas y todas las ruinas, en busca del hombre que había habitado ese lugar. Pero no lo encontró. Contrario a eso, pudo observar intacta una biblioteca, en la que había un extraño libro escrito en una lengua que no comprendía. La extraña leyenda del perro negro cuenta que apenas tocó el libro sintió que lo observaban. Al girar al lugar donde sintió la mirada, observó un cachorro negro y apenas intentó acercarse, la figura se desvaneció.

Con el tiempo algunas propiedades fueron remodeladas, y la propiedad que perteneció al hombre fue adquirida por un empresario, allí se construyó una bodega para almacenar productos. Y el mismo guardia que había estado en el interior de la casa en ruinas, le tocó hacer turnos de porno noche como vigilante de la bodega. En sus turnos le parecía escuchar pasos detrás de él, y sentía la mirada fulminante de algo que lo observaba. En ocasiones vio el perro, que ya no era cachorro y que conservaba su negrura y su mirada perturbadora, y al igual que aquella vez apenas se acercaba la figura del perro se desvanecía.

Una noche, cuando finalmente pudo acercarse, según la extraña leyenda del perro negro la figura de un hombre se apareció junto al perro y entonces escuchó la voz que le dijo “veo que conociste a mi guardián”. Tras la voz escuchó una risa diabólica y al instante el hombre enloqueció.

El día siguiente el hombre fue encontrado con la mirada pérdida y paralizado y fue trasladado a un hospital. Con el tiempo el hombre, que fue recuperando la conciencia, contó la historia. Y aunque se le tuvo por loco, hubo quienes le creyeron y aseguraron haber visto el perro negro caminando por las calles del pueblo.

Se cuenta que el perro negro deambula por las calles de los pueblos portuarios, aquellos que han sido azotados por catástrofes naturales, que anda libre, pero que el espíritu de su amo le acompaña y a diferencia del perro no puede ser visto a menos que él así lo desee. Que de vez en cuando se deja ver para satisfacer su deseo de locura. Y apenas se le ve dice lo mismo “veo que conociste a mi guardián”, y le sigue una risa diabólica que enloquece a su víctima. Tal vez has escuchado a algún loco hablar de un extraño perro negro, cuyos ojos perturban y persiguen, quizás quien cuente esa historia no está del todo loco y ha sido víctima de la leyenda. Así que la próxima vez que veas un perro negro durante la noche, mejor aléjate.